sábado, 14 de noviembre de 2009

Mi confrontación con la docencia

Hola compañeros, como ya lo he comentado en los anteriores foros, el gusto por la docencia o mejor dicho, el deseo de ser docente surgió en la adolescencia, cuando en su momento en mi humilde entender faltaba calidad en algunos docentes del bachillerato al cual asistía. Cabe aclarar que eso no afectó mi deseo por titularme como Lic. En Administración de Empresas. Entre varios objetivos que me fijé fue el terminar mi licenciatura, ejercer en mi área y posteriormente con una experiencia laboral aceptable impartir clases a nivel medio superior.
Precisamente, al estar laborando en el área administrativa de un hotel, me di cuenta de la falta de capacitación y formación de muchos jóvenes estudiantes del nivel medio superior y superior, lo cual incrementó el deseo por integrarme a la labor docente. La oportunidad de concretizar ese deseo, llega cuando al estar platicando con la dueña de una preparatoria, en donde analizamos cuestiones como las deficiencias con las que llegaba el alumno a los centros de trabajo, así como la falta de valores de algunos docentes y alumnos. Esta persona me invita a trabajar a su escuela impartiendo materias del área económico administrativo. Inicié con nueve horas, horario cómodo que me permitía alternar entre la docencia y mis actividades profesionales privadas.
Posteriormente, pongo un negocio y con ello me queda más tiempo para invertírselo a la docencia. Motivo por el cual me doy a la tarea de solicitar horas clase en otras instituciones, entre ellas CECyTEJ y CONALEP. En las dos fui aceptado, tuve que dejar CONALEP por cuestión de disponibilidad de tiempo, me saturé en las dos instituciones por lo que actualmente sólo imparto en el CECyTEJ.
¿Pero que experiencias tuve en los diferentes planteles donde trabajé?.

Pues varias y muy contrastantes entre unas y otras, aunque en ocasiones muy similares. ¿Pero que quiero decir con esto?

Antes de contestar esta interrogante, cabe hacer mención que la preparatoria en la que inicié dando clases es privada, donde los alumnos tienen un nivel económico más alto.
De ninguna manera quiero entrar en comparaciones pero si quiero aclarar los escenarios para entender las experiencias vividas entre una institución y otra. En esto va implícito las diferencias en la aplicación de recursos entre una y otra, y como consecuencia las diferencias en lo tecnológico y lo pedagógico

Por ejemplo:

1) En la escuela privada, el máximo de alumnos que llegué a tener en cada aula era de 25, en la pública 71
2) En la escuela privada, la mayoría de los alumnos son bilingües, cuando en la pública con dificultad están aprobando inglés, en la privada se están preparando para la prueba toffel (favor de corregirme maestros de inglés si está mal escrito) ¿Por qué la diferencia? En gran medida a que los alumnos de esta escuela privada por lo general recibieron educación bilingüe desde el preescolar.
3) En la escuela privada, si dentro del programa establecido estaba la de mostrar algún material a través de un video o película, allí sin ninguna limitante lo podía llevar a cabo ya que todas las aulas contaban con televisión y reproductor de DVD y VHS, así como persianas que permitían total oscuridad, no necesitando con ello trasladar a los alumnos a una aula especial para la proyección, así mismo se contaba con documentales de apoyo por parte de la escuela. El contraste con la escuela pública donde se contaba con un aula audiovisual que tenía que ser reservada con anticipación por la saturación de actividades que se llevaban acabo en ella, así como pocos libros o material de apoyo para los alumnos.


De ninguna manera quiero que se mal interprete este tipo de comparativo, en lo particular yo me formé en escuelas públicas pero no por eso voy a dejar de percibir y reconocer las diferencias de uno y otro sistema.
Una de las cosas que necesitamos para evolucionar es trasformarnos de acuerdo a las necesidades de nuestro entorno y para lograrlo, necesitamos analizar lo que estamos haciendo mal, cuales son nuestras carencias por mas dolorosas que sean y tratar de modificarlas, así como detectar nuestras áreas de oportunidad y aprovecharlas, si pretendemos creer que todo esta bien entonces perdemos la oportunidad de ser mejores. Algo en lo que si coinciden ambas instituciones, es que en ellas existe un alto índice de familias disfuncionales, lo que provoca deficiencias en el aprendizaje de los jóvenes. (Apatía, falta de compromiso, ausentismo, drogadicción, etc.) Este tipo de situaciones en mi humilde opinión en parte la provoca la perdida de valores que vivimos actualmente. Con esto podemos observar que por muy alto o bajo nivel económico que tenga una persona, si no ha sido formado con valores y principios, no podrá integrarse de manera positiva a su entorno social. Esto no solo aplica para los alumnos también para los docentes. En resumidas cuentas las limitantes que me encontré para impartir la docencia es la falta de material de apoyo, tecnología, instalaciones, recursos financieros etc.
La mayor satisfacción que tengo como docente, es la de formar alumnos aún con las limitantes que se presentan y cambiar su perspectiva de vida. Nosotros como docentes somos como los artesanos que damos forma y vida a algo, no muy lejano a la realidad, por eso es muy grande nuestro compromiso porque si nos equivocamos podemos estar formando personas que toman como base nuestros errores, es por ello que el docente tiene el compromiso de enseñar con el ejemplo.
La insatisfacción que puedo tener es la impotencia de no poder cambiar cosas que inhiben la educación de calidad en las escuelas públicas, considero que todos formamos parte de esto, gobierno, docentes y familias. En lo que a mi respecta la especialidad que cursamos representa una oportunidad de crecimiento. Bueno compañeros profundizar en las limitantes y las soluciones para ellas, nos llevaría demasiado tiempo, de seguro incurro en la omisión de varias, pero creo que de manera general ese es el panorama que priva en varias instituciones públicas.

2 comentarios:

  1. Hola René de Jesús

    Muy buena exposició la que nos compartes acerca de tú experiencia docente. Es triste reconocer esas grandes diferencias que hay entre la educación pública y privada, y que como tú dices, no es que uno compare pero como dice el refrán, lo que se ve no se juzga.

    Comparto tú visión de que como docentes nos corresponde formar individuos con una perspectiva diferente a pesar de las carencias que puedan existir para hacerlo, y que mejor forma, que nuestro ejemplo.

    En hora buena

    Sergio López

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  2. Que tal René, es gusto saludarte y fué un placer leer tu narración de como llegas al sistema educativo, cuando te desempeñaba en el sector privado en una área muy interesante, seguro que debío preocuparte bastante las deficiencias que poseen los alumnos de las escuelas´públicas y la falta de compromiso de algunos docentes, para decidirte a incursionar en esta profesión tan noble como es la docencia, no tengo ninguna duda al leer tu trayectoria de que eres un haber para tu alumnos y para tu escuela.
    Saludos.

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